Dorta Vargas, Miguel Felipe (2016). ¡Viva la arepa! Sabor, memoria e imaginario social en Venezuela. Colección Trópicos (EPUB edición). Editorial Alfa. ISBN978-980-354-370-9. Archivado desde el original el 16 de octubre de 2022. Consultado el 9 de febrero de 2022. «En el caso de las islas Canarias, Francisco Javier Pérez dice: «La costumbre de comer arepas llegó a Canarias de la mano de inmigrantes venezolanos (...)».
«Ing. Luis Alberto Caballero Mejías». 22 de febrero de 2011. Archivado desde el original el 10 de mayo de 2011. Consultado el 2 de enero de 2014. «logró crear la fórmula de la Harina P.A.N., entre los años 1954 a 1956, fundó con su descubrimiento de la harina precocida, llamada para sus inicios con el nombre de “Harina Precocida La Arepera”, fue patentada bajo la marca “La Arepera” por el Ing. Luis Caballero Mejías, patente No. 5176 en el año 1954 bajo la Ley de Propiedad Industrial y Comercio ante el Ministerio de Fomento No. 271, Registro General No.5176 del 04/06/1954».
Chacón, Editson (17 de agosto de 1999). «Arepa santandereana, del tiesto a la globalización». Diario El Tiempo. Archivado desde el original el 12 de mayo de 2016. Consultado el 18 de julio de 2018. ««La arepa de maíz pelado o santandereana cambió de tamaño, pero no de sabor, y saltó de los tiestos de las abuelas a una próspera industria que quiere expandirse al país con una de las tradiciones más sabrosas de la cocina indígena. (...) En Madi también pelan el maíz con ceniza y adaptaron motores en las máquinas de moler. Para el troquelado Madi utiliza una banda automática que mueve la masa por un rodillo que le da el grosor deseado y corta las arepas»».
Malito, Alessandra (6 de enero de 2015). «Venezuela McDonald's French Fry Shortage: Arepa Flatbreads, Yucca Served Instead»(html). International Business Times(en inglés). Archivado desde el original el 9 de enero de 2015. Consultado el 17 de julio de 2018. «McDonald’s restaurants in Venezuela will no longer be asking the quintessential fast-food question: “Would you like fries with that?” Instead, they may be asking customers if they’d like deep-fried arepa flatbreads or yucca, two alternative sides that are part of the local cuisine.»
Darwin Nexans, Luz Arias (28 de abril de 2016). «Harinas de tubérculos versus harinas refinadas»(html). Instituto Nacional de Nutrición (Venezuela). Archivado desde el original el 18 de julio de 2018. Consultado el 18 de julio de 2018. «Estudios médicos afirman que mientras más harina refinada se coma, el cuerpo deberá fabricar más cantidad de insulina, lo que promueve el almacenamiento de las grasas, que conlleva al aumento rápido de peso y de los triglicéridos, ocasionando enfermedades cardiacas. También, las personas tienen más posibilidades de padecer problemas gástricos, presión alta, obesidad, problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2; ésta última cuando el páncreas falla en su función.»
Darwin Nexans, Luz Arias (28 de abril de 2016). «Harinas de tubérculos versus harinas refinadas»(html). Instituto Nacional de Nutrición (Venezuela). Archivado desde el original el 18 de julio de 2018. Consultado el 18 de julio de 2018. «Harinas a base tubérculos son las ideales para sustituir a la dañina precocida, pues, son unos auténticos tesoros llenos de vitaminas y minerales, que se convierten en una forma excelente de energía.Son ricos en minerales como el potasio, manganeso, hierro, fósforo, entre otros; así como también en vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, las vitaminas C y E.»
«Methods for making arepas»(html). Patents(en inglés). 17 de octubre de 1995. Archivado desde el original el 18 de julio de 2018. Consultado el 18 de julio de 2018. «In certain countries of the world, principally Venezuela and Columbia, a form of foodstuff that is commonly consumed is the so-called "arepa". Almost without exception to date, arepas are made from corn rather than wheat or other grains. More particularly, they are made almost entirely from the starch content of corn, without significant amounts of the hull, oil or germ which also constitute part of the natural kernel corn.»
Chacón, Editson (17 de agosto de 1999). «Arepa santandereana, del tiesto a la globalización». Diario El Tiempo. Archivado desde el original el 12 de mayo de 2016. Consultado el 18 de julio de 2018. ««La arepa de maíz pelado o santandereana cambió de tamaño, pero no de sabor, y saltó de los tiestos de las abuelas a una próspera industria que quiere expandirse al país con una de las tradiciones más sabrosas de la cocina indígena. (...) En Madi también pelan el maíz con ceniza y adaptaron motores en las máquinas de moler. Para el troquelado Madi utiliza una banda automática que mueve la masa por un rodillo que le da el grosor deseado y corta las arepas»».
«Ing. Luis Alberto Caballero Mejías». 22 de febrero de 2011. Archivado desde el original el 10 de mayo de 2011. Consultado el 2 de enero de 2014. «logró crear la fórmula de la Harina P.A.N., entre los años 1954 a 1956, fundó con su descubrimiento de la harina precocida, llamada para sus inicios con el nombre de “Harina Precocida La Arepera”, fue patentada bajo la marca “La Arepera” por el Ing. Luis Caballero Mejías, patente No. 5176 en el año 1954 bajo la Ley de Propiedad Industrial y Comercio ante el Ministerio de Fomento No. 271, Registro General No.5176 del 04/06/1954».
«Methods for making arepas»(html). Patents(en inglés). 17 de octubre de 1995. Archivado desde el original el 18 de julio de 2018. Consultado el 18 de julio de 2018. «In certain countries of the world, principally Venezuela and Columbia, a form of foodstuff that is commonly consumed is the so-called "arepa". Almost without exception to date, arepas are made from corn rather than wheat or other grains. More particularly, they are made almost entirely from the starch content of corn, without significant amounts of the hull, oil or germ which also constitute part of the natural kernel corn.»
Darwin Nexans, Luz Arias (28 de abril de 2016). «Harinas de tubérculos versus harinas refinadas»(html). Instituto Nacional de Nutrición (Venezuela). Archivado desde el original el 18 de julio de 2018. Consultado el 18 de julio de 2018. «Estudios médicos afirman que mientras más harina refinada se coma, el cuerpo deberá fabricar más cantidad de insulina, lo que promueve el almacenamiento de las grasas, que conlleva al aumento rápido de peso y de los triglicéridos, ocasionando enfermedades cardiacas. También, las personas tienen más posibilidades de padecer problemas gástricos, presión alta, obesidad, problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2; ésta última cuando el páncreas falla en su función.»
«Marcas Juana»(html). Gruma Venezuela. Archivado desde el original el 20 de diciembre de 2015. Consultado el 18 de julio de 2018.
Darwin Nexans, Luz Arias (28 de abril de 2016). «Harinas de tubérculos versus harinas refinadas»(html). Instituto Nacional de Nutrición (Venezuela). Archivado desde el original el 18 de julio de 2018. Consultado el 18 de julio de 2018. «Harinas a base tubérculos son las ideales para sustituir a la dañina precocida, pues, son unos auténticos tesoros llenos de vitaminas y minerales, que se convierten en una forma excelente de energía.Son ricos en minerales como el potasio, manganeso, hierro, fósforo, entre otros; así como también en vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, las vitaminas C y E.»
Malito, Alessandra (6 de enero de 2015). «Venezuela McDonald's French Fry Shortage: Arepa Flatbreads, Yucca Served Instead»(html). International Business Times(en inglés). Archivado desde el original el 9 de enero de 2015. Consultado el 17 de julio de 2018. «McDonald’s restaurants in Venezuela will no longer be asking the quintessential fast-food question: “Would you like fries with that?” Instead, they may be asking customers if they’d like deep-fried arepa flatbreads or yucca, two alternative sides that are part of the local cuisine.»
Dorta Vargas, Miguel Felipe (2016). ¡Viva la arepa! Sabor, memoria e imaginario social en Venezuela. Colección Trópicos (EPUB edición). Editorial Alfa. ISBN978-980-354-370-9. Archivado desde el original el 16 de octubre de 2022. Consultado el 9 de febrero de 2022. «En el caso de las islas Canarias, Francisco Javier Pérez dice: «La costumbre de comer arepas llegó a Canarias de la mano de inmigrantes venezolanos (...)».