Olea, Vicente de; Pensado, José Luis (1990 [1536]). Vocablos Gallegos Escuros. A Coruña: Real Academia Galega. p. 21. Consultado el 3 de agosto de 2025.
García Icazbalceta, Joaquín (1899). Vocabulario de Mexicanismos. México: La Europea. pp. 78, 145. Consultado el 7 de agosto de 2025.
Erskine Inglis, Frances (1843). Life in Mexico, during a residence of two years in that country(en inglés). London: Chapman and Hall. p. 377. Consultado el 4 de agosto de 2025. «Los caballeros vestían a la moda mexicana al igual que sus hombres; el mejor vestido del mundo para un largo viaje a caballo.»
Zamacois, Niceto de (1861). «Méjico en 1857: El Ranchero Mejicano». Nuevo viajero universal: enciclopedia de viajes modernos. 3 América: 222-226. Consultado el 3 de agosto de 2025. «En la república mejicana, las haciendas, esceptuando las próximas á la capital, son inmensas; casi tan grandes como un reino, pues hay muchísimas que tienen 50 y hasta 60 leguas de largo. Estas haciendas, que unas son de siembra, otras de pastos, y varias de pasto y labor, están subdivididas en varios departamentos llamados ranchos, en que viven los campesinos encargados del cultivo de aquella porcion de tierra que les ha señalado el amo, y que toman el nombre de rancheros.»
Nebel, Carl (1836). Viaje Pintoresco y Arqueolójico Sobre la Parte Más Interesante de la República Mejicana, en los Años Transcurridos Desde 1829 hasta 1834. México: Impr. de P. Renouard. pp. 20, 86. Consultado el 2 de octubre de 2024. «Rancheros o campesinos; sin embargo, este traje no es exclusivo de los campesinos; todo hombre de clase media se viste así cuando monta a caballo, y como es muy frecuente, ya que rara vez se viaja en carruaje y casi nunca a pie, la ropa siempre está preparada para el jinete. No hay país donde se esté mejor montado […]».
Humboldt, Alexander de (Enero 1827). «Essai Politique sur la Nouvelle-Espagne, par Alexandre de Humboldt, Deuxième Ėdition 1827». Journal des voyages, decouvertes et navigations modernes(en francés)33 (99): 175-178. «Luego están los Tresclasses, los rancheros o payos […] Cabalgan como centauros, manejan el sable admirablemente, y lo que es aún más formidable, el lazo, con el que toman a su enemigo a veinte pasos, lo tiran al suelo y lo arrastran un cuarto de legua.»
Henríquez Ureña, Pedro; Hills, Elijah Clarence (1938). El español en Méjico, los Estados Unidos y la América Central. Buenos Aires: Imprenta de la Universidad de Buenos Aires. p. 51. Consultado el 5 de agosto de 2025. «charro, -a, 'hermoso', 'elegante [Probablemente derivación del concepto favorable de que goza el jinete charro en Méjico y sus vecindades. El significado es precisamente opuesto al usual en España y gran parte de América: 'de mal gusto'.]».
Zamacois, Niceto de; Galvan Rivera, Mariano (1855). Calendario de M. Galvan. México: Imprenta de M. Murguia. p. 41. Consultado el 18 de agosto de 2023. «[…] ved al Charro mejicano, á ese hombre que parece que le han clavado á la silla según lo firme y bien sentado que va en ella. ¿Qué traje mas propio para montar á caballo que el suyo? Los extranjeros lo miran con ínteres y gusto, y aplauden entre sí la feliz idea del que lo inventó, en tanto que muchos mejicanos lo olvidan por adoptar modas extranjeras que todo serán menos buenas para montar. Vedle, repito, vestido verdaderamente de Ranchero, esto es al uso enteramente nacional del campo».
El Liceo Mexicano (1 edición). México: J.M. Lara. 1844. p. 365. Consultado el 18 de agosto de 2023.
El Liceo Mexicano. México: J.M. Lara. 1844. p. 367. Consultado el 18 de agosto de 2023.