El 25 de marzo de 818 el emir Al-Hakam reprimió con violencia una de las muchas revueltas a las que se había acostumbrado su reinado, esta vez en el Arrabal de Córdoba. El Arrabal de Córdoba era una zona densamente poblada que había crecido al otro lado del río Guadalquivir a raíz del puente construido por Hisham I.