«Cabe señalar que no siempre se producen resultados homogéneos en todo el ámbito hispánico a la hora de adaptar las voces extranjeras. En primer lugar, existen zonas o países donde los hispanohablantes se muestran más reticentes a las adaptaciones y suelen usar con preferencia los extranjerismos crudos, sin adaptar, con su grafía y pronunciación originarias, mientras que los hablantes de otras zonas o países no manifiestan tanta resistencia a acomodar los préstamos de uso corriente en español a los moldes propios de nuestra lengua. Se da, así, el caso de que extranjerismos plenamente adaptados en España se emplean crudos en el español americano. Es lo que ocurre con iceberg (‘gran masa de hielo que flota en el mar’), voz de origen neerlandés incorporada al español a través del inglés, que en España es un extranjerismo adaptado, ya que la grafía inglesa se pronuncia a la española ([izebérg] o, en zonas de seseo, [isebérg]), mientras que en el español de América está consolidada la pronunciación inglesa [áisberg]. […]». Citado en RAE y ASALE (2010). «La ortografía de las expresiones procedentes de otras lenguas: extranjerismos adaptados». Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe. p. 604. ISBN978-6-070-70653-0. Consultado el 3 de junio de 2017.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2023). «iceberg». Diccionario panhispánico de dudas (2.ª edición, versión provisional). Consultado el 3 de junio de 2017.
dle.rae.es
Real Academia Española. «iceberg». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Consultado el 3 de junio de 2017.