La onomástica católica parte de este santuario navarro del Valle de Isaba, donde se encuentra la talla gótica del siglo XIII de la Virgen de Idoia, que sigue la tipología de virgen sedente con el niño Jesús sobre la rodilla izquierda. La zona, en origen pantanosa, quedó saneada por las canalizaciones rústicas realizadas durante el siglo XIX con fines de regadío.[1]