"Entonces Petrik también llegó a su fin. Intentó seducir a los ucranianos por todos los medios: difundió rumores de que el hetman estaba secretamente aliado con él, incluso inventó rumores de que él mismo era un compinche, el hijo de Mazepa. Tenía un gran número de cómplices, pero no consiguió que los ucranianos le reconocieran como hetman y libertador de Moscú. Al contrario, hubo un cazador que quizo aprovechar la recompensa de mil rublos prometidos por el hetman Mazepa por la cabeza del rebelde. Se trataba de un tal Yakim Vechirka, o Vechirchenko: sirvió en el regimiento de Paley, en la orilla derecha del Dniéper, luego se trasladó a la orilla izquierda y estuvo en uno de los destacamentos que perseguían a los tártaros que huían. A las órdenes de Kishenka atacó a Petrik y lo atravesó con una lanza». N. I. Kostomárov, Mazepa , capítulo 5.